AUTOR: Arizaldo Carvajal Burbano
TÍTULO: Teoría y Práctica de la Sistematización de Experiencias
EDITORIAL: Univ. Del Valle (Primera edición)
AÑO: 2004
PÁGINAS: 90
RANK: 7/10



Por Alexander Peña Sáenz

La sistematización surge como un proceso colectivo en el que se reconstruye una determinada práctica social con el ánimo de interpretarla en sus diferentes dimensiones y posibilitar su reestructuración futura. Se trata de un método de impronta latinoamericana, muy próximo en su diseño a la teoría de la educación popular y, por esta misma razón, se halla encaminado hacia la transformación de los modelos tradicionales de investigación, siendo sus aportes teóricos y vivenciales de suma importancia para el contexto de la academia, tan carente de acciones de vanguardia social e intelectual.

En Colombia se ha reflexionado sobre la pertinencia de la sistematización como enfoque investigativo en muchísimos ámbitos sociales: política, movimientos culturales, organizaciones de resistencia, etcétera; sin embargo, el trabajo pedagógico y, en modo más amplio, la vida en la escuela (sus actores, identidades y relaciones) ha comportado un interés especial para los sistematizadores. En este sentido se ubica el trabajo de Carvajal Burbano, autor de Teoría y Práctica de la Sistematización de Experiencias, quien aclara que:

“La sistematización es un proceso teórico y metodológico que a partir del ordenamiento, reflexión crítica, evaluación, análisis e interpretación de la experiencia, pretende conceptualizar, construir conocimiento y, a través de su comunicación, orientar otras experiencias para mejorar las prácticas sociales”
Las experiencias sociales deben entenderse como procesos históricos complejos en los que intervienen actores que conviven mediatizados por un orden económico–social (plano general), así como por situaciones y realidades institucionales (plano concreto) que limitan y condicionan sus posibilidades de acción.

Sistematizar la experiencia

Uno de los fundamentos de la sistematización de experiencias es la búsqueda de las interrelaciones que existen entre aquello que se vive en una práctica social y el espacio en donde se desarrolla. En consecuencia, es un proceso que genera el ordenamiento de la experiencia –categorizándola y delimitándola- a través de una metodología que, aunque siempre es propia de la vivencia que se analiza, permite ampliarse al punto de ser utilizada como marco de referencia para otras experiencias similares. Según Carvajal Burbano, los rasgos característicos de la sistematización pueden ordenarse de la siguiente forma:

• La recuperación del saber
• La forma de organizar las experiencias y poderlas comunicar
• Los procesos de teorización basados en la práctica
• La evaluación de las prácticas sociales
• El mejoramiento de las propias prácticas

Alfredo Ghiso menciona que a toda sistematización le antecede una práctica, es decir, un hacer que puede ser recuperado, re-contextualizado, analizado y re-informado a partir del conocimiento adquirido a lo largo del proceso. Así pues, la sistematización no significa únicamente la narración de cierta experiencia, sino, más bien, el análisis profundo de los elementos que le dieron forma. Es necesario describir, pero también explicar y clasificar para que el ejercicio de volver a lo hecho redunde en una interpretación crítica.

Ahora, analicemos por separado las palabras sistematización y experiencia (1): sistematización, en determinadas disciplinas, se refiere principalmente a clasificar, catalogar, ordenar datos e informaciones, a “ponerlos en sistema”. Este es el sentido más común y utilizado de sistematización: sistematizar datos o informaciones.

Por otra parte, las experiencias son procesos socio-históricos dinámicos, individuales y colectivos, que son vividos por personas concretas. No son simplemente hechos o acontecimientos puntuales, ni tampoco datos; las experiencias son, en esencia, procesos vitales que están en permanente movimiento y combinan dimensiones objetivas y subjetivas tanto de la realidad inmediata, como de las condiciones del contexto. Pero, además, una experiencia siempre está constituida por: 1. las acciones, esto es, por las cosas que hacemos y, claro está, por las percepciones y emociones que cada actor tiene sobre ellas; 2. los resultados o efectos que modifican en todo o en parte los elementos existentes anteriormente; y 3. las reacciones que todos estos factores generan en las personas que intervienen.

La sistematización pone énfasis en el desarrollo de los procesos, por lo tanto, se convierte en una herramienta con la que colectivos de trabajo alcanzan objetivos tales como: capturar los significados de su acción, no repetir determinados errores, mejorar la propia práctica, dar sentido político a lo que se hace, compartir aprendizajes con grupos similares, generar nuevas motivaciones, lograr mayor cohesión grupal, desenmascarar aquellos elementos de la ideología dominante que condicionan sus prácticas, contribuir al enriquecimiento de la teoría, promover nuevas articulaciones, revalorizar los movimientos sociales, incidir positivamente en la autoestima de los actores, y transformar componentes autoritarios o sexistas que entorpecen el desarrollo de las actividades.

María de la Luz Morgan y Teresa Quiroz en su texto Acerca de la Sistematización, apuntan a que la única manera de saber si los procesos de sistematización han producido conocimiento “verdadero” es diseñando una nueva propuesta de intervención y llevándola a la realidad, es decir, verificando y “haciendo verdad” lo aprendido. Entonces se hace pertinente volver a la práctica y enriquecer el trabajo con base en lo analizado en la reflexión.

Importancia de sistematizar

La interpretación crítica en la sistematización es la comprensión de cómo se pusieron en juego los diferentes componentes que hacen parte de la experiencia, para poder enfrentarla ahora con una visión de transformación:

“...no sistematizamos para informarnos de lo que sucede y seguir haciendo lo mismo, sino para mejorar, enriquecer, transformar nuestras prácticas”
Esa es la importancia de sistematizar: crear nuevos componentes teóricos y metodológicos que permitan desarrollar mejor los trabajos en la sociedad. Asimismo, no hay que dejar de lado la naturaleza política de la sistematización y, más exactamente, el fondo ideológico de resistencia que plantea frente a los paradigmas reproductivos. Han sido las prácticas tradicionales las que han mostrado ser poco eficaces, por ello, la sistematización sugiere un campo de acción para transformarlas en aras de la consecución de un bien común.

Elementos metodológicos

En la sistematización debe existir una secuencia global del proceso que vele por la coherencia del conjunto. Como herramientas a utilizar en la reconstrucción de esta secuencia encontramos: los registros –tanto escritos como audiovisuales-, la recuperación histórica a través de los relatos de actores, la bibliografía especializada, y las síntesis para comunicar y socializar los resultados. Bajo este criterio, Carvajal Burbano compila las propuestas metodológicas de María de la Luz Morgan y Mecerdes Gagneten para llevar a cabo una sistematización de experiencias, pensadas principalmente para el caso de América Latina:

1. Propuesta de María de la Luz Morgan

Primera recuperación y ordenamiento de la experiencia:
• Contexto: fecha, contexto institucional, contexto local, contexto nacional
• Objetivos de la experiencia: mirar lo que perseguían lograr los sujetos partícipes (tanto agentes profesionales como los de sujetos con los que trabajaron)
• Desarrollo del proceso
Delimitación del objeto de sistematización:
• Definir objetivos
• Recuperar y ordenar los interrogantes que surgen de la experiencia
• Definir problema que ordena la sistematización (eje central)
• Primer nivel de conceptualización
• Precisión de las preguntas
• Formulación del objeto de la sistematización.
Segunda recuperación de la experiencia (desde el objeto):
• Dónde y cuándo tuvo lugar el proceso (contexto socio-político)
• Quienes participan
• Desarrollo del proceso
Operacionalización de las preguntas y recopilación de Información (análisis):
• Responder a las preguntas
• Síntesis: respuesta a los interrogantes
Exposición
• Para el sector profesional
• Para sectores populares

2. Propuesta de Mecerdes Gagneten

• Reconstrucción de la práctica
• Análisis de la práctica
• Interpretación
• Conceptualización
• Generalización

Elementos de trabajo

• Definición
• Finalidad
• Objetivo
• Objetos que lo construyen
• Formas de reconstruir
• Momento de reconstrucción
• Personal

Cómo presentar el proyecto, un informe o una monografía de sistematización

A continuación se muestra una propuesta que Carvajal Burbano ha diseñado como guía para la presentación de un proyecto de sistematización de experiencias, la cual no pretende de ninguna manera ser un modelo único, pero sí un esquema que permita organizar la información más claramente:

0. Título / Introducción
1. Justificación: antecedentes, trabajos, importancia de la sistematización
2. Contexto de la experiencia:
2.1. Contexto institucional
2.2. Proyecto de intervención – filosofía del proyecto, objetivos del proyecto, metodología, recursos, cronograma
2.3. Equipo de intervención: caracterización del equipo profesional – concepción de la promoción, rol del promotor
2.4. Contexto de la experiencia: caracterización del entorno, actores comunitarios, etcétera
3. Objeto de la sistematización
3.1. Problemática de intervención: delimitar en tiempo y espacio
3.2. Eje central y eje de apoyo: pregunta central o de apoyo
3.3. Objetivos de la sistematización: objetivos de conocimiento (general y específico); objetivos prácticos (de acción, mejoramiento, resultantes de la sistematización
4. Marco de referencia teórico – conceptual: del tema o problema objeto de la sistematización)
5. Metodología de sistematización
5.1. Conceptualización de la sistematización
5.2. Metodología a utilizar
5.3. Fuentes de información
5.4. Instrumentos de registro y recuperación de información
6. Plan Operativo de la sistematización
6.1. Cronograma
6.2. Presupuesto de ejecución de la sistematización
7. Bibliografía / Anexos
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El texto Teoría y Práctica de la Sistematización de Experiencias resulta una herramienta útil para explorar este nuevo panorama de investigación socio-crítica y así conocer los principios básicos de la sistematización en tanto metodología, sobretodo si trabajamos en escenarios académicos o de reivindicación social. Bien puede vérsele a este texto como una guía que permite ordenar las experiencias a ser sistematizadas.

NOTAS:
(1) Ver al respecto el texto de Óscar Jara Sistematización de Experiencias y las Corrientes Innovadoras del Pensamiento Latinoamericano.

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