AUTOR: Jack C. Harris & Tom Lyle (guión), Walter McDaniel (dibujo)
TÍTULO: Anexo: Crisol de Fuerza No. 1 (Enemigo Desconocido)
EDITORIAL: Planeta-DeAgostini S.A. / Cómics Forum (Primera edición)
AÑO: 1995
PÁGINAS: 24
RANK: 7/10


Por Alejandro Jiménez

Primera y única serie propia que ha tenido Anexo, personaje surgido en las páginas de Spiderman, exactamente del extra de 1994: El Asombroso Spiderman. Anexo fue creado para aquella época por Jack. C. Harris –quien escribió los diálogos para Spiderman: Telaraña de Muerte- y Tom Lyle –que trabajó con Marvel en Punisher y Robin, entre otros-; pero para esta serie de cuatro números Crisol de Fuerza, sólo asistió Harris como guionista, dejando a cargo de Walter McDaniel –Capitán América, Gambit, Supergirl- los dibujos.

La serie que inicia con este Enemigo Desconocido es, básicamente, la continuación de la historia que se había esbozado en aquel extra, en donde aparecieron, por primera vez, personajes como el Doctor Hillman Barto, el dueño de la Corporación Adarco: Abner Dunson y, por supuesto, Alex Ellis: Anexo. Sin embargo, sólo hasta la aparición de esta serie pudo volverse a saber algo sobre la suerte del nuevo superhéroe, amigo de Spiderman, un complejo compuesto tecnológico-informativo-orgánico.

Los esquemas gráficos de la serie son los mismos a los que están acostumbrados los fanáticos de Marvel: imágenes seriadas, superpuestas, de tamaños mínimos hasta páginas enteras (especialmente cuando se desean resaltar los atributos high-tech de Anexo); secuencias narrativas que dejan un espacio abierto para la intriga y el descubrimiento tanto de características particulares de los personajes, como de la trama general de la historia y; una combinación exquisita de colores y efectos que hacen de un golpe, una caída o una transformación, todo un espectáculo para los ojos.

La historia que presenta Anexo: Crisol de Fuerza es compleja debido a la gran cantidad de elementos que vienen a alimentarle: un profundo sentido de lo moral y lo ético, propio de los superhéroes más ensalzados, es decir, una confianza incuestionable en la justicia, la verdad y el valor; el amplio inventario de desarrollos tecnológicos que cuestiona de manera directa el papel de lo humano en todo aquello; los perversos fines que persiguen las corporaciones de vanguardia tecnológica y que ponen en riesgo la estabilidad de la sociedad civil y; finalmente, la función de los medios de comunicación, en este caso del Daily Bugle, en el tratamiento de los hechos de la realidad.

Enemigo Desconocido, número uno de la serie, es ante todo la presentación del personaje, y por ello, en sus páginas aparece Spiderman que viene a hacer las veces de promotor y que será, además, quién lo dejé posteriormente en las calles de Manhattan para que el mismo Anexo nos cuente su historia. Pero antes de ello es necesario remontarse a algunos de los hechos más significativos del tebeo en donde por primera vez apareció Anexo, es decir, El Asombroso Spiderman.

El origen de Anexo

El Doctor Hillman Barto, científico, ha trabajado juiciosamente en el desarrollo de una teoría-tecnología que permite crear prótesis electrónicas para la sustitución de miembros amputados con el simple pensamiento. En su mente está el limpio propósito de ayudar a todos aquellos que lo necesiten con sus unidades anexo. Sin embargo, la Corporación para la que trabaja, Adarco, no está muy interesada en sus ideales altruistas, sino en el aprovechamiento de sus conocimientos para: 1. Obtener máquinas de guerra de alto valor comercial y; 2. Recuperar a través de descargas informáticas al hijo del propietario de la Corporación, David Dunson.

En efecto, David Dunson ha muerto durante la Operación Tormenta del Desierto, y su padre, Abner Dunson, culpa a Alex Ellis –quien, por el contrario trató de salvarle- de lo acontecido. Como Ellis, desde entonces Anexo, ha perdido su pierna derecha durante la misma operación, la Corporación estima que es el hombre indicado para adelantar los experimentos que hacen falta para el desarrollo de las unidades anexo. Pero deberán para ello jugar en un doble sentido: utilizar al Doctor Barto a base de mentiras y, por otro, no renunciar a sus propios intereses.
Existen dos características importantes en este origen de Anexo. En primer lugar, al tiempo que han logrado desarrollar su unidad anexo, su pierna, lo han convertido en un superhéroe con una clara particularidad: cuenta con la posibilidad de acceder a un gran archivo armamentístico, pero cada vez que toma de allí un nuevo poder, se descarga a la vez parte del archivo de su información humana, es decir, cada vez que utiliza mejores armas y por lo mismo se hace más fuerte, pierde más rasgos humanos. En segundo lugar, la Corporación, secretamente, siguiendo las órdenes de Abner Dunson, ha empezado a descargar en Anexo la información de la personalidad del fallecido David y que su padre conservaba, de suerte que Abner guarde la esperanza de recuperar a su hijo, así sea dentro del cuerpo de otro.

Allí es donde hace su aparición Spiderman, quien sacará algunas cosas en limpio sobre este asunto y ayudará al Doctor Barto y Alex Ellis para hacer justicia en el caso Dunson, quien al final resultará derrotado. Sin embargo, los archivos de Anexo se pierden. Así las cosas, la situación termina con un Spiderman que conoce los secretos de Anexo; un Doctor Barto que huye de la Corporación y empieza a trabajar en secreto con el mismo Alex Ellis y; una Adarco que no está dispuesta a perder todas las posibilidades de desarrollo tecnológico que tienen las unidades anexo.

El enemigo desconocido

Esa complicidad, que es al mismo tiempo amistad, entre Spiderman y Anexo, con la que se cierra el extra El Asombroso Spiderman, es también el inicio de este número El Enemigo Desconocido. La historia comienza con unas pruebas que están haciendo en los cielos de Manhattan Anexo y su amigo, y que son dirigidas desde la tierra por el Doctor Barto. Aquellos movimientos despiertan la curiosidad del novato Kenny Brown, periodista del Daily Bugle, cuyo director no es otro que J. Johan Jameson, conocido personaje de Spiderman. Desde esta primera evidencia, Brown estará bastante pendiente a lo largo del número de encontrar más pistas sobre los lazos que unen a los dos superhéroes y conseguir con ello su renombre profesional.

Sin embargo, esto será sólo un aspecto secundario de la historia, porque los hechos van perfilándose hacia otros derroteros: un intento de asesinato contra el Doctor Barto a través de un vehículo manejado a control remoto; la confesión de un aspecto crucial de Anexo, esto es, el hecho de que la unidad anexo no fuese diseñada para crear superhéroes sino sustituir miembros amputados –lo que rememora las sucias intenciones de la Corporación Adarco- y; un monólogo a modo de retrospección en donde se denota el modo en que trabajó Adarco y Barto:

Precisamente esos bancos de datos que logró salvar el Doctor Barto son los archivos que están en la mira de unos enemigos desconocidos. Los mismos que lo tomarán como rehén para hacerle confesar su paradero. Ante la situación, Alex Ellis se verá forzado a huir hasta el laboratorio clandestino en donde están las máquinas de unidades anexo, después de avisar a la esposa e hija del científico lo acontecido. Pronto, Ellis se dará cuenta de que sin el conocimiento del Doctor es imposible poner a funcionar aquellas máquinas, pero tendrá la suerte de que la hija de aquel, Melody Barto, lo siga hasta la bodega abandonada y, después de descubrir el verdadero trabajo de su padre, le ayude a transformarse en Anexo para ir en busca del rehén.

Y ¡Oh, sorpresa! He aquí que Anexo tiene su propio archienemigo, un cyborg corpulento y poderoso que se hace llamar Brazos (Brace, en inglés), de manera que debe probar frente a esa masa de malas pulgas toda su capacidad y armamento: el bakona K-20 láser, su bio-escáner, el rayo plasma y su sorprendente escudo de titanio. Pronto descubrirá además la principal cualidad de su rival: Brazos es un insaciable ladrón de energía; la toma de las farolas de la ciudad, y deja a buena parte de ella sin luz pública, la toma de cualquier parte y, además, la energía es la manera en la que percibe la posición de sus propios enemigos.

Después de una aparente victoria sobre el cyborg, Anexo corre hasta el laboratorio del Doctor Barto –si vuela percibiría su energía Brazos- puesto que se ha percatado de ciertas señales en el lugar. Allí logra comprobar que, a la sazón, el científico ha logrado deshacerse a su manera de los bandidos que lo raptaran y reencontrarse con su hija. Estando de este modo las cosas, decide enfrentarse de nuevo con Brazos que ha recibido órdenes expresas de acabarlo sin destruir la armadura de Anexo, puesto que para sus jefes representa un especial interés.

El encuentro final será bastante difícil, sobretodo porque cualquier ataque de poder de Anexo es robado como energía por su oponente y, a pesar de que nuestro superhéroe utilice su propio aparato de absorción de energía se verá venido a menos cuando el cyborg logré chuparle su propia energía y, por ello, caiga al suelo, sin signos vitales o actividad cardiaca, tal como se evidencia en el monitor gigante del laboratorio desde donde siguen la pelea el Doctor Barto y Melody.

Mientras, el novato Brown toma una y otra vez fotografías desde el suelo y, aunque parezcan apenas grandes rayos luminosos, sabe que pueden ser noticia privilegiada en el Daily Bugle, un periódico al que sólo le interesa el sensacionalismo y el hacer enfurecer a las personas.
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Pero como este número Enemigo Desconocido no revela la identidad de quien está detrás del secuestro de Barto y la creación del cyborg, quedamos en ascuas hasta el segundo número de la serie: Circuitos de Venganza.

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