AUTOR: Albert Camus
TÍTULO: El Extranjero
EDITORIAL: Alianza S.A. (Segunda edición)
AÑO: 1972
PÁGINAS: 143
TRADUCCIÓN: Bonifacio del Carril
RANK: 9/10
.
.

Por Jeimmy Peña González

Mersault es el protagonista de El Extranjero, un hombre cuya vida está basada en la rutina; es un hombre indiferente, carente de sentimientos y entregado casi por completo al más absurdo silencio. Luego de verse envuelto en una serie de circunstancias que lo llevan a ser condenado a muerte, sabe de antemano que ese es el precio que debe “pagar” por el crimen que cometió, un crimen que impulsado por fuerzas casi desconocidas, en últimas sólo le permitirá despojarse de todos esos sentimientos de alienación y desencanto frente a su propia vida.

Mersault, ni siquiera estaba seguro de estar vivo, puesto que vivía como un muerto, pero ¿qué es más absurdo, la vida o la muerte?, está claro que para Mersault esto era lo más natural que le podía ocurrir, para él, tanto la muerte de su madre, como la suya misma, no le conmovía en lo más mínimo, lo único que le preocupaba era que dichos sucesos, solo le harían escapar de la rutina a la cual ya estaba acostumbrado, y esto si rompía con ella, el hecho de dejar de trabajar y de viajar cierto número de horas para asistir al funeral de su madre, o de tener que esperar en la corte para que dicten su sentencia, y escuchar al abogado o al juez deliberando vagamente, al parecer, eran hechos más relevantes; aún así, tanto la vida como la muerte hacían parte en últimas del mismo absurdo.

Cabe citar un pequeño fragmento de la obra, para darse cuenta además, que aún mientras se le juzgaba por el crimen que cometió y por el que no cometió, pero por el que también se le señalaba (no haber reaccionado de cierto modo ante la muerte de su madre), y en medio del absurdo de su juicio, él pensaba:

"al fin y al cabo… todos los seres normales habían deseado más o menos, la muerte de aquellos a quienes amaban…”
No pretendo con esto generalizar acerca de algo que puede ser común a todos los individuos, pero de cierto modo, la muerte se ha convertido en algo tan natural en nuestra época, que nos hemos venido acostumbrando a lo que diariamente nos muestran los medios como producto de las guerras, por ejemplo, y que al igual que Mersault, sólo nos volvemos indiferentes ante ella.

Acerca de la Libertad…

En la época en que Camus publicó su obra, 1942, se empezaba a plantear el mundo posmodernista en el que habitamos: el hombre se empezaba a reducir a simples números, al trabajo, a la producción, etcétera, y poco a poco se fue introduciendo más y más en esa rutina que hoy nos caracteriza, específicamente en la rutina del consumo que es tal vez, la forma más alienante y limitadora de nuestra propia Libertad.

Así, Camus nos muestra mediante el protagonista de la obra que cada vez más, las ciudades se llenan de individuos cuyas mentes ya no les interesa “pensar” y cuyos corazones sólo se dejan llevar, y optan simplemente por la indiferencia. De igual manera, permite dar cuenta de una sociedad señaladora e ilógica, algo que no se escapa tampoco a nuestra época, donde se juzga por lo que se hace o no se hace, una sociedad que amenaza constantemente a aquellos que de una u otra manera son “diferentes” y a los cuales se les llama “extranjeros” aún en sus propios lugares:

“…sobre todo cuando el vacío de un corazón, tal como se descubre en este hombre, se transforma en un abismo en el que la sociedad puede sucumbir…”
Camus, nos hace ver a nosotros mismos como extranjeros también, ya que nos induce a sentirnos de éste modo con nuestras mismas vidas, nos deja mirando atónitos el ridículo de nuestras conductas, de nuestros gestos, de esos comentarios que nada comunican, del hablar sin decir; porque lo más importante es conservar lo previsible, para que nada nos sorprenda, para que nada nos altere el plácido lugar de la comodidad en la que aparentemente estamos.

En últimas, lo que el autor propone es que si bien, aún en nuestro tiempo, a pesar del aparente “desarrollo” de la sociedad, creemos que hay momentos en los cuales sentimos que es más abundante lo que se repite que lo que se transforma, y nos hundimos en ello cada vez más, es aquí el momento en el que más allá de buscarla, debemos asumir una actitud frente a la vida, frente a nuestra propia existencia.

También le pueden interesar:
Albert Camus - La Peste

Descargar audiolibro completo de El Extranjero (en francés).

These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.